sábado, 16 de marzo de 2013

RELATO

MI HOMBRE INALCANZABLE

    Una vez al año se celebra en mi ciudad el famoso y conocido Festival de Cine. Desde que era muy pequeña siempre me ha gustado asistir con mis amigas a ver desfilar a estos personajes del celuloide por la alfombra roja. Pero este año ha sido muy distinto. Ha sido...como decirlo…excitante. Muy excitante.  Ni siquiera en mis mejores sueños hubiese llegado a imaginar lo que ocurriría aquella noche. 

 
Llevábamos esperando alrededor de unas tres horas. Cuando empezamos a escuchar voces y gritos, mi corazón se puso a cien por hora. Miré hacia la entrada del hotel y ahí estaba él. ¡Dios mio!¡ Era él! El actor de mis sueños desde que era una cría, mi hombre perfecto aunque inalcanzable…. 

Mientras firmaba el autógrafo a una de mis mejores amigas, como yo no paraba de mirarlo embobada, de repente lo vi alzar la vista y sus ojos se clavaron en los míos. Sin dejar de mirarme le devolvió el papel y boli a mi amiga y, entonces, yo le acerqué mi papel. Sus dedos rozaron los míos suavemente, y un escalofrío me recorrió todo el cuerpo. Dios mio, él estaba ahí, firmándome un autógrafo mientras me miraba fijamente y sonreía. Cuando terminó, me lo entregó otra vez, y sus dedos volvieron a rozar los míos. Una ola de calor invadió todo mi cuerpo. ¡¡Uff!!  Yo estaba tan paralizada que ni siquiera recordaba que quería darle dos besos, pero él pareció adelantarse a mis intenciones y acercó su cara a la mía. Me besó dulcemente a un lado de la cara, y cuando me besó en el otro lado, sus labios rozaron ligeramente los míos.

Cuando se alejó de mí para firmar a la chica que tenía al lado, me dedicó una ligera sonrisa y siguió firmando autógrafos.

Entonces, algo me hizo bajar la vista y mirar mi autógrafo firmado. Y es que, bajo su firma, había escrito un número de teléfono, junto al que se podía leer “ sé discreta” en inglés. No me lo podía creer. Cerré los ojos y los volví a abrir. Pero ahí seguía mi autógrafo, con los nueve números que parecían pertenecer a un teléfono móvil ¿ Qué se suponia que tenía que hacer? ¿Llamar?

Cuando me despedí de mis amigas, decidí ir andando hasta mi casa por el camino más cercano a la playa, mientras intentaba aclarar mis ideas. Pensé que no tenía nada que perder, así que después de andar un rato decidí llamar. Marqué el número de teléfono en mi móvil, con manos temblorosas. Uno, dos tonos…antes de que sonara el tercero, alguien descolgó el teléfono. Enseguida me di cuenta de que no era la voz  de mi ídolo, sino que se trataba de alguien que hablaba mi idioma. La extraña voz me preguntó dónde me encontraba. Con voz entrecortada  y temblorosa selo dije.  Antes de colgar, me aconsejó ser discreta. Entonces la voz desapareció y la llamada se cortó.

Pero, antes de que  pudiera sobreponerme, un Mercedes negro, con los cristales tintados, se paró justo delante del banco donde me encontraba sentada como una tonta. La ventanilla trasera se bajó, y casi me caigo del susto y la emoción. ¡¡¡Dios, ahí estaba él, asomando la cabeza por la ventanilla, y guiñándome un ojo!!!

Del asiento delantero se bajó un hombre vestido de negro que tenía pinta de ser el chófer, y muy amablemente me abrió la puerta trasera donde se encontraba mi ídolo.



En aquel momento, algo dentro de mí se dejó llevar, olvidándose de todo, hasta entrar dentro del coche sin titubeos.

El chófer cerró la puerta, se sentó en el asiento delantero y arrancó el coche. Y ahí me encontraba yo, cara a cara con el chico de mis sueños, cara a cara con ÉL, de la manera más inesperada posible.

Llevaba una camisa roja, y pantalones negros. Dios mío, estaba guapísimo, tan elegante, tan guapo, tan sexy…

Sus misteriosos ojos marrones no dejaban de mirarme. Llevaba el pelo ligeramente alborotado, como a él siempre le ha gustado. Su barba de dos días me volvía loca. En ese preciso instante,  sólo deseaba besarlo, besar esos labios carnosos por los que siempre había suspirado.



Ni siquiera tuve tiempo para llevar a cabo mi pensamiento. De repente, se abalanzó sobre mí y empezó a besarme. Suave y lento al principio, fogoso y rápido después. Su lengua buscaba incansable la mía, giraba y la enroscaba aprisionándola. 


        Después de ese intenso beso, nos apartamos ligeramente y sus ojos buscaron ardientes los míos. Su sonrisa se mostraba tierna, pero maliciosa a la vez. No quería que aquello acabara ahí, me decía con su mirada. Nuestras miradas hablaban por sí solas. Pasó su mano por mi pelo, después fue bajando poco a poco hasta mi cuello, y lo masajeó suavemente, para después acercar sus labios a él. Mientras besaba mi cuello, yo me iba sintiendo más y más excitada. Todo mi cuerpo se estremecía, quería gritar de placer, gritarle al mundo lo que estaba ocurriendo, pero mi cuerpo sólo le pertenecía a él. 
Mientras me besaba el cuello, su boca iba bajando más y más, hasta que llegó a mi pecho. Entonces se apartó un poco y alzó su mirada para encontrarse con la mía, sedienta de placer. Me sonrió con esa sonrisa que tan loca me estaba volviendo, y sus manos fueron desabrochando poco a poco los botones de mi camisa. Uno a uno, sin prisa pero sin pausa. Antes de desabrochar el último botón, se acercó para besarme de nuevo, y yo me dejé llevar. Esta vez, mi lengua buscaba ansiosa la suya, y mientras jugueteábamos con ellas, desabrochó el botón que faltaba.



Sus manos se posaron en mis pechos, suavemente empezó a masajearlos metiendo su mano entre el sujetador,  y sin apenas darme tiempo a reaccionar, con una mano apartó el sujetador y empezó a lamer uno de mis pechos, mientras yo me volvía loca de placer. Cuando creía que iba a explotar, succionó mi pezón de repente sin que yo lo esperase, cosa que me provocó una ola increíble de sensaciones. Estaba  apunto de estallar, besaba y lamía mi pezón cada vez más y más rápido, y yo estaba apunto de….cuando, en ese instante, el coche se paró. Había olvidado por completo que nos encontrábamos dentro de un coche, conducido por su chófer…. Él se apartó despacio mientras yo me subía el sujetador y me abrochaba los botones de la camisa. Entonces   le dijo algo al conductor que no entendí bien. El chófer salió del coche y fue a abrir la puerta donde me encontraba yo. Me ayudó a salir, y me encontré frente a frente con la entrada del hotel más lujoso de mi ciudad.

Sobreexcitada aún por las sensaciones experimentadas en el coche, y con un único pensamiento en la mente: hacer el amor esa noche, y ya mismo, con ÉL.

Con paso firme, me llevó hasta el ascensor que había en la primera planta. Estaba ardiente de deseo…nos metimos en el ascensor, y nuestros cuerpos hablaron por sí solos. Él se abalanzó sobre mí en el preciso instante en el que se cerraron las puertas. Me encontraba entre la pared y él, su boca besaba la mía con pasión, mientras sus manos aprisionaban las mías por encima de mi cabeza. Joder, podía sentir su erección pegada a mí, pegada a mi cuerpo….No podíamos aguantar más…..De repente, el ascensor se paró. Él dejó de besarme para ponerse a mi lado como si nada hubiese ocurrido.

Salimos del ascensor agarrados de la mano. Sólo tocar su mano ya me ponía caliente. Quería más, le deseaba a él. Deseaba su cuerpo, su boca… Pensaba que nunca llegaríamos a la habitación, pero Él estaba abriendo la puerta. No tardó ni 3 segundos en cerrar la puerta  y empujarme sobre la cama. Me arrancó la camisa, tiró mi sujetador al suelo y empezó a besarme el pecho, tal como lo había hecho en el coche. 

Estaba tan caliente que no podía esperar más. Le empujé hacia atrás para quitarle el pantalón. Él me miraba desde arriba, con cara juguetona. Dejé caer el pantalón junto a mis rodillas. Llevaba unos bóxers que le quedaban de vicio. Su erección intentaba hacerse un hueco entre los bóxers. ¡¡¡Joder, cómo me ponía aquello!!! No esperé más y le bajé los pantalones, saqué su pene erecto con suavidad y lo llevé  directamente a mi  boca. Jugueteé con él entre mi lengua, mientras de vez en cuando alzaba la mirada para ver su expresión de gusto. ¡¡¡Oh!!! Sabía que le estaba encantando…..  
Pero no me dejó llegar hasta el final. Sabía que estaba apunto, pero quería reservarse para mí. Entonces volvió a empujarme sobre la cama, me desabrochó los pantalones, me quitó las braguitas y hundió su cabeza en mi sexo. ¡¡Oh, joder, cómo sabía jugar con mi nivel de excitación!!! Más lento al principio, rápido después…Estaba muy húmeda, no creía que pudiera  aguantar mucho más…..¡¡joder!! No podía más……pero, antes de que llegara a a estallar en mil pedazos, me levantó suavemente, se puso encima de mí y, al momento, lo sentí dentro de mí. ¡¡¡Uf, vaya sensación!!!! Él, haciéndome el amor!!¡¡Y Cómo lo hacía!! No podíamos parar de movernos, él me embestía una y otra vez. Me sentía llena por dentro. Llena de felicidad. ¡¡Estaba en el paraíso!!!! Lo vi retroceder, mirarme a  los ojos y, al instante,  volvió a penetrarme. Oh, joder, como me gustaba¡¡¡no pares por favor!!!!               
Empujé mi cadera hacia su cuerpo para sentirlo aún más dentro de mí, ohh sí, esto nos encantaba a los dos. Fue entonces cuando volví a tener la sensación de que me temblaba  todo el cuerpo, una sensación muy agradable, estaba cada vez más tensa, sus ojos se clavaban en los mios con pasión, sé que él estaba igual que yo, estábamos llegando al paraíso,  y entonces……..Ohhh, me dejé llevar por una ola increíble de sensaciones que me estalló por dentro, llegué al clímax en el mismo momento en que él también se dejó caer exhausto sobre la cama y sobre mí, ahogando un grito de placer.

Y así nos encontrábamos, cara a cara sobre la almohada, desnudos, nuestros cuerpos totalmente relajados a causa de tanta pasión.  Estoy ansiosa por que vuelva a el festival de cine.


Escrito por: " Blue dolphin"



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