sábado, 23 de marzo de 2013

EL SMS



Llevaba todo el día dándole vueltas a su misterioso sms, no me podía quitar de la cabeza durante todo el día y en cierto modo agradecía aquel motivo para romper con mi rutina diaria de hacer las mismas cosas, una y otra vez como un robot programado sin pasión. Así que el sms me mantenía en vilo y jugaba a hacer deducciones sobre lo que en realidad quería de mi."Ven esta noche a mi casa"-decía el mensaje corto, sucinto y abierto a todo tipo de interpretaciones .al final me decidí a hacer caso al mensaje .Me duché, me perfume y me vestí, no sin antes imaginarme que me abría la puerta en ropa interior , me sorprendió esta imagen mientras me ponía perfume al tiempo que una leve erección se notaba en mis calzoncillos azules de marca Unno. Cogí el coche y aparque frente a su casa.

Era una mujer preciosa, con los ojos azules preciosos como gotas del amor, agradable y de muy buen ver .Tenía un buen polvazo y unas tetas hermosas, pero me gustaba sobre todo el culito respingón. Su voz era suave y aterciopelada .Me gustaba y no podía entender como entre los miles de pretendientes, simplemente quisiera verme aquella noche. Teníamos todo el tiempo del mundo para los dos .Ardía en deseos de comprender que escondía aquel simple "ven esta noche a mi casa ".



Ding-dong ,me abrió rauda .

-Pasa pasa huy no te esperaba tan temprano.
-Hola, ¿qué tal? Te veo esplendida .Uf, que frío hace.


Fuimos al salón y nos servimos un chocolate bien calentito entre bromas, de si el chocolate era sustituto del sexo y anécdotas diarias sobre la vida cotidiana. En fin, transcurrían los minutos rápidamente sin ninguna intención fija sobre lo que iba a devenir. De repente ella se puso seria y sus preciosos ojos oceánicos, me miro a los ojos:

- Oye ¿eres gay?
-No, ¿por?
-Otros hombres me dicen piropos sucios y me miran sin rubor el culete y mira mis pechos, .... ¿Te gustan?
-Si, dije entre tímido y ruborizado.... ¡Eres muy hermosa! Y tienes unos buenos melocotones.
-En serio dime, ¿eres gay?
-No para nada ¿por?

Se abalanza del sofá y acerca su cara a la mía y en un susurro apenas audible me insinúa "si no eres gay, ¡demuéstramelo!” Y me planta su preciosa boca sobre la mía. Siguieron apasionados besos cada vez más largos, mordiéndonos como animales en celo y entrelazando nuestras lenguas, animales hambrientos de pasión. Nunca podía imaginar que bajo su apariencia fría y estirada, se escondiera un volcán en erupción caliente. Besos, y más besos. El sofá crujía con nuestra pasión tan encendida como el fuego de la chimenea. La frialdad había sido rota y una vez sacudidos nuestros temores y vergüenzas cada vez estábamos más desinhibidos. Piel contra piel, suspiros y suspiros y besos y caricias.
Yo no sabía lo que hacía, me dejaba llevar por la pasión. Ella cogió la batuta y continuaba encendiéndome a ritmo de susurros tórridos " quiero comerte, quiero que me folles y me llenes las tetas de tu leche".

Sus manos fueron en dirección a mi entrepierna. Noté su fría mano desabrochar mi pantalón y sacar victoriosa y ansiosa mi polla, ya tenía en sus manos su ansiado trofeo, el premio de mi polla a media erección. “¡Mmm qué rico! Grité... ¡Haz con ella lo que te plazca!” Era una leona en celo, un animal salvaje, nada que ver de la chica que había conocido hace apenas unas semanas. Con sus manos amasaba mis huevos y poco a poco empezó a saborear mi polla suavemente, como quien saborea un rico helado en verano. Yo acariciaba sus tetas y le desvestí la parte de arriba. Ella me comía entero cada vez, respiraba más deprisa y ahondaba mi espada en su boca, llegando a tragarse mi sable dando pequeñas arcadas .Le pedí comerle el chochito e hicimos un 69 frenético, le quité su tanguita rojo y olí efluvios de mujer y sexo, “me encanta como huele a ti”. Yo jugaba con su clítoris en mi lengua y mis dos dedos penetraban su depilado chochito húmedo , ella chupaba mi rabo y mi pollón estaba erguido sobre su boca. Fue magnífico pero ya llegados a este punto quería follármela, gozar con ella de este encuentro tan caliente.

Nos incorporamos, “¿còmo quieres que lo hagamos, amor?” Le pregunté, “a lo perrito”. Puse mis manos en sus caderas y empecé a bombear mi polla en su chochito, mientras con mi pulgar lo puse en su ojete, cada gemido reafirmaba mi embestida, cada vez más pollazos y más duros, no tenía piedad, el goce fue en aumento, encadenó orgasmos de placer y yo acariciaba sus tetas con ambas manos. Era una gozada, el sofá crujía al ritmo de nuestro placer. Así, así, ¡¡¡fóllame no pares de embestirme!!!! Cada vez estábamos más apasionados, le dije que quería que cabalgara encima mío y aceptó, “así siéntate en mi pollón y no pares de saltar “. Sus tetas encima mío saltaban y yo las chupaba con mi lengua, gemidos y gritos de placer. “¡Oh, sí, más... no pares! ¡Fóllame, así, así, mmmm, que perra soy! ¡Còmo me corro! ¡Qué mojada! ¡Mmmm, oh si, si!

Yo estaba en el cielo en esa postura, con sus tetas encima de mi piel, mi dedo índice en su ojete y le pregunté, "¿me dejas probar tu culete?", “hoy no cielo, estoy un poco estreñida". “Mmm,  mejor así, cagarás más a gusto amor". “Jajaja”, se río pero me aseguró que en otra ocasión, cabalgó encima mío hasta que mi polla no podía más, estaba roja, henchida y mis cojones llenos de leche.... “¡Toda para ti! Te voy a llenar de leche amor!” La saqué y le di a a beber de mi nectar, se derramó por sus preciosos pechos. Digno final de un polvo de fantasía de dos amantes deseosos de encontrarse a solas y piel contra piel. Desde entonces no hago más que ver mi móvil y esperar su sms."

  Xavieret6020

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