miércoles, 27 de febrero de 2013

HACER EL AMOR DELANTE DE UN ESPEJO

HACER EL AMOR DELANTE DE UN ESPEJO



Algunas parejas disfrutan mirándose en el espejo mientras hacen el amor, una práctica que denota voyerismo y quizás algo de vanidad, podría pensarse. Sin embargo, quizás tan sólo sean ganas de conocer cosas nuevas o, por qué no, una forma fácil de poner una pizca de morbo en el encuentro amoroso.

Sea como fuere, lo cierto es que el espejo da mucho juego en estas situaciones. No sólo permite salir de uno mismo, de esa cierta sensación de intimidad introspectiva tan propia de toda relación sexual, sino que además abre las ventanas a un espectáculo que estás protagonizando con tu pareja, en vivo y en directo. La excitación visual se dispara.

En la cruz de la moneda, podría ser un factor que nos desconcentre, que nos incomode, incluso. Por lo tanto, si uno de los dos prefiere no tenerlo el encanto ser rompe y, por supuesto, habría que renunciar a él por simple respeto y también para que el amor y el sexo fluyan con toda su fuerza.

Poder orgásmico

Podría ocurrir que uno de los dos amantes no quisiera mirarse pero no tuviera inconveniente en que haya un espejo. En este caso, bastaría con no mirar o cerrar los ojos para que ambos se sintieran bien y no interfiriese negativamente.

En muchas ocasiones, sin embargo, mirarse al espejo es algo deseado, que agrada y que aumenta el deseo, favoreciendo el orgasmo y su intensidad, permitiendo a su vez ver las expresiones de placer de tu pareja y los movimientos de ambos. En estos casos, el espejo es un gran atractivo, casi una adición para las parejas que acostumbran a mirarse en él.


Si está colgado de la pared o si forma parte de las puertas de un armario, por ejemplo, en ocasiones permitirá una visión a los dos amantes de forma simultánea, algo que no ocurre, sin embargo, si el espejo está en el techo, en cuyo caso es más fácil que quien vea sea sólo uno de los dos, es decir, nunca ambos al mismo tiempo. ¿Y por qué no espejos por todas partes? Como fantasía no estaría mal…


 

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