lunes, 14 de enero de 2013

CÓMO REAVIVAR LA VIDA SEXUAL DE PAREJA



De manera silenciosa y casi sin darse cuenta, se va instalando en muchas parejas el aburrimiento y es entonces, cuando surge el bloqueo erótico. Los encuentros sexuales, que antes se buscaban con impaciencia y agrado, se van espaciando poco a poco hasta convertirse en una esporádica rareza. 

¿Qué ha pasado? ¿Dónde están los amantes solícitos? Aquellos que buscaban cualquier excusa para encontrarse bajo las sábanas o en cualquier lugar propicio. Cuando no había cansancio, ni compromisos, ni trabajo pendiente. Lo primero era lo primero, y el sexo ocupaba ese lugar. 

Es verdad que el deseo sexual se va haciendo perezoso con el tiempo y si no encuentra estímulos nuevos poco a poco se va adormeciendo. Alguien podría pensar que cambiar de pareja podría solucionar el problema, pero el tema no es tan fácil: se puede estar hastiado de tener relaciones con la misma pareja, y también de ir a la caza y captura de nuevas relaciones, que a la larga pueden ser tan rutinarias como la estricta monogamia.

Sabemos que cuando una pareja lleva cierto tiempo junta, la fogosidad puede disminuir y sus encuentros sexuales se van aplazando. No se trata  de parejas en  crisis donde los conflictos en la relación provocan el alejamiento, ni debido a otros problemas sexuales. Sencillamente va pasando el tiempo y cada vez parece que hay menos motivación y da más pereza iniciar esos contactos. Hay que decir que todo el mundo no tiene el mismo impulso sexual y que todas las parejas viven periodos de menor interés erótico. Es normal que el deseo y el interés sexual suban y bajen, pero en algunos casos no se trata de ondulaciones, sino que caen en picado.  

La rutina y el aburrimiento afectan más a unas parejas que a otras. Los primeros síntomas de alarma aparecen cuando se van sucediendo los días sin que se encuentre tiempo ni ocasión para hacer el amor.  

Se suele tener la falsa creencia de que el deseo debe surgir de manera espontánea. Esto no es así y menos en un mundo como el nuestro, en el que vivimos muy ocupados y rodeados de tantos estímulos.  Nuestra vida, sobre todos para los habitantes de las ciudades, pasa del trabajo a casa y de casa al trabajo, recorriendo muchas veces grandes distancias. Agobiadas, sobre todo las mujeres, por las tareas domesticas y la responsabilidad de los hijos.  En estos escenarios la sexualidad de la pareja puede verse muy afectada por falta de atención y cuidados eróticos. No podemos olvidar que el sexo necesita atención y cuidados, y por eso tan importante cultivar el desarrollo erótico.  

En resumen, la convivencia puede ser una dura prueba para el amor y el sexo; por eso, si queremos disfrutar de una vida amorosa feliz y saludable debemos reforzar el papel de amantes. Es una cuestión de actitud ante la vida, de si queremos o no, sentirnos sexualmente vivos. No podemos olvidar que nuestra pareja es un objeto de deseo para muchas otras personas y que si no cultivamos la seducción, otras personas lo harán por nosotros. Activar nuestro universo erótico, sentirnos objeto de deseo y comportarnos como seres que desean y son deseados, son la clave para mantener activa la viva sexual en la pareja. 


 Por María Perez.

Via:http://mujer.es.msn.com/sexualidad/blogs/sexo-amores-y-desamores/

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