viernes, 16 de noviembre de 2012

¿Quieres buen sexo? Debes olvidarte de estas cosas primero

Te dejamos aquí una lista de las cosas que deberías quitarte de la cabeza antes de tener sexo para que todo salga bien.

Estas son las cosas que podrían cohibir a cualquiera durante el sexo y que conviene evitar:

No obsesionarse con la pérdida de la virginidad.

Hay mujeres que han crecido en hogares muy conservadores y tradicionalistas que les han inculcado el llegar virgen hasta el día del matrimonio; sin embargo, hoy en día, en general, la juventud tiene su primera experiencia sexual a muy temprana edad. Pero no por ello hay que obsesionarse por perderla cuanto antes o  por no haberla perdido aún a pesar de tener cierta edad... No es ni bueno, ni malo, es mejor que cada uno, al margen de presiones externas o internas, decida cuándo, cómo y con quién quiere compartir esta experiencia.

También suele ocurrir que con tal de que sus hijas retrasen un poco más esta experiencia, algunos padres y madres les dicen que al perder la virginidad, las chicas experimentan mucho dolor, sangrados, cambios físicos, entre otros mitos, por lo que las adolescentes que han decidido dar ese paso están preocupadas por dichas ideas, unidas al nervioismo propio de una situación nueva y desconocida, que pueden hacer que ese momento no sea nada placentero, ni para ellas, ni para sus parejas.

                        

Tener sexo en cualquier sitio.

Es verdad que para tener una vida sexual plena no hay que caer en la rutina, por lo que el innovar y experimentar cosas nuevas siempre le dará esa chispa a la relación de pareja.

Quizá hay quienes fantasean con tener relaciones en la cocina, en la mesa o en algún lugar público, el problema viene cuando este comportamiento se repite constantemente, y ya no se obtiene placer si no se tienen relaciones en este tipo de lugares, y de manera brusca e inmediata.

Ver el sexo únicamente como una necesidad fisiológica.

La sexualidad es un tema inherente al ser humano y en efecto, guarda mucha relación con algunas necesidades físicas que tiene el organismo.

El error que cometen algunas personas es ver el tema únicamente de esa manera, sin pensar que el sexo también significa un vínculo afectivo entre quienes lo practican, un punto al que le da mayor realce el sexo femenino y que seguramente quedarán desencantadas cuando sus parejas sean poco cariñosas con ellas, lo que terminará por ahogar la pasión.


Considerar al sexo únicamente como una demostración de amor.

Este es un consejo para aquellas personas, que en general, es más común entre las mujeres, que viven en un mundo rosa, en donde el amor prevalece sobre los instintos, deseos y las más bajas pasiones que puede sentir cualquier persona por naturaleza.

Si durante las relaciones sexuales únicamente muestras el lado romántico, muy probablemente tu pareja terminará por aburrirse e incluso, su rendimiento no será el esperado.

Dejar puesta la televisión.

Puede ser que te encuentres descansando al lado de tu pareja acostados en la cama plácidamente, mientras veis la televisión, cuando de repente, a alguno de los dos le entra la cosquillita de gozar de un momento placentero de intimidad.

Es recomendable apagar la tele de inmediato, ya que las imágenes o sonidos ahí proyectados se convierten en un gran distractor que inhibe a cualquiera. A no ser que lo que esteis viendo  y oyendo, ayude a aumentar el nivel de excitación...

Utilizar recursos de más.

Ya dijimos que para mantener viva la llama del sexo en una pareja, lo primero que hay que hacer es no caer en la rutina, por lo que el inventar juegos y experimentar nuevas cosas podrían darle un giro más atractivo a esta actividad.

El problema está cuando se olvidan las caricias y lo recursos tradicionales y sólo se usan esos otros recursos. Combinar ambas cosas puede ser una buena solución.

Enaltecer en demasía un encuentro íntimo.

Las películas en donde se muestra el amor desenfrenado y apasionado entre dos personas puede hacer que una persona sueñe e idealice con encontrar a su príncipe azul o mujer perfecta, que se comporte tal cual y como se muestran aquellos personajes del cine, y la decepción de no tener a alguien así en la cama puede provocar que su rendimiento en el acto no sea el más adecuado.

Ropa interior chistosa.

Estáis en ese momento apasionado que seguramente dará como resultado el ir más allá para terminar en el acto sexual. Decides quitarle poco a poco la ropa a tu pareja y ¡sorpresa!, te encuentras con unos calzoncillos de ositos muy  monos pero nada eróticos, algo que probablemente bajará tus niveles de excitación. 

Exagerar con los juegos en zonas erógenas.

Llenar de besos, caricias y hacer un par de cosquillitas en determinadas partes del cuerpo podrían hacer que suba la temperatura de tu pareja y con ello, garantizar que durante el acto sexual tenga el máximo rendimiento y dé todo de sí.

Aunque esto de hacer jugueteos en las zonas erógenas gusta a cualquiera, hay que tener cuidado respecto a cómo se hace, pues hay partes que son muy delicadas y que mal estimuladas o sobre estimuladas, podrían desencadenar dolor y con ello, el fin de ese instante lleno de placer.

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